PARÍS.- Ministros y funcionarios de Gobierno de casi 30 países productores de energía nuclear acordaron que se concreten pruebas de seguridad en todos los reactores, luego de que el desastre en la planta japonesa Fukushima desató temores por los estándares de la industria.
La mayoría de los delegados apoyó los tests, que determinarían en qué medida pueden las plantas nucleares resistir a grandes desastres como el sismo y el tsunami que sacudieron Japón en marzo.
"El accidente de Fukushima nos impactó a todos y rápidamente surgió la necesidad de aprender lecciones para mejorar y elevar nuestros estándares y la cooperación en la seguridad nuclear", afirmó la ministra de Medio Ambiente francesa, Nathalie Kosciusko-Morizet, quien presidió las conversaciones ya que la conducción del Grupo de los 20 (el G-20 convocó al encuentro) está en manos de Francia.
Además, los líderes del Grupo de los Ocho (G-8) acordaron en su cumbre del mes pasado que se necesitaban reglas de seguridad nuclear más exigentes, ya que actualmente no existen regulaciones obligatorias e internacionales, sino simples recomendaciones de la Agencia Internacional de Energía Atómica.
"Los tests de estrés o resistencia son la primera prioridad para identificar vulnerabilidades", explicó la viceministra de Medio Ambiente de Alemania, Ursula Heinen-Esser, quien consideró que el próximo paso debe ser renovar y reforzar las convenciones internacionales.
La reunión, también llamada en el marco de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico, buscó forjar un terreno común entre los grandes países productores de energía nuclear antes de una reunión ministerial de la agencia en Viena, que tendrá lugar dentro de dos semanas.
Los países de la Unión Europea ya han acordado proceder con pruebas de estrés en los 143 reactores de la región y el bloque ha reclamado que sean realizados en todo el mundo. (Reuter)